COLUMNA PULSO NETO
*No se compromete con la ciudadanía, pero si con los empresarios
* El candidato priísta estuvo en el CERESO
* En el PAN “el peje”, el del PRD sin fuerza
Voto de castigo es el que dicen aplicarán, diferentes comunidades de Tula al candidato priísta a la presidencia municipal, Jaime Jacobo Allende Gonzales, por diversas situaciones que ocurrieron mientras ocupó la secretaría municipal de la Capital Tolteca.
Muchos son los priístas y ciudadanos inconformes con el abanderado tricolor, al cual vaticinan el fracaso de su campaña proselitista, por diversas acciones como la de supuestamente tratar de imponer a varios delegados municipales, y no cumplir compromisos institucionales pactados con la ciudadanía. En este último caso, los vecinos de San Francisco Bojay, Julián Villagrán, Santa Ana Ahuhuepan y Benito Juárez, acusan a Jaime Allende de ser el culpable de la manifestación de la semana pasada en calles de Tula.
Cuyo saldo fue una expresión social que se salió de control, ocasionando una gresca que arrojó más de 30 detenidos por los granaderos, heridos, severos daños materiales a comercios y vehículos, asaltos y vejaciones a ciudadanos, que por desgracia llegaron a transitar en las inmediaciones de la colonia Villas del Salitre y la Unidad Habitacional Pemex, para dirigirse a sus centros de trabajo, educación y hogares.
Los furibundos colonos, que exigían varias soluciones a las autoridades, señalan que Jaime Allende no cumplió con el acuerdo al que se llegó, referente a la carencia y el pésimo suministro del agua potable, que realiza la inoperante y deficiente Comisión de Agua (La Capyat).
Esto mientras que los vecinos de la colonia 16 de enero y otras localidades como Barrio Alto, acusaron desde hace meses de que Jaime Allende intentó imponerles delegado municipal, cosa que no consiguió, porque las poblaciones no se dejaron.
Estas y otras acciones, como la exclusión de varios grupos y personajes priístas de la campaña tricolor, refuerzan el comentario de que el día de la elección, muchos ciudadanos habrán de otorgar el voto de castigo a Jaime Allende, llevando a la alcaldía al PRD o al PAN.
CAMPAÑAS FRÍAS
Sin embargo a una semana de de haber iniciado oficialmente el proselitismo, el proceso aún se contempla frío y sin los apasionamientos que caracterizaban en el pasado a este periodo de la vida política local, por lo cual considero que aún no podrían hacerse aún conjeturas sobre los resultados que arrojarán los próximos comicios.
Dentro de esta frialdad electoral, se presentan en Tula los partidos políticos con candidatos que coinciden en una misma característica: no repuntan.
A pesar de ser un instituto robustecido por encontrase en el poder municipal y estatal, el candidato del PRI no levanta, quizás por la supuesta carencia de recursos económicos para la campaña.
Sin embargo para este supuesto problema, los tricolores ya tienen una solución: “hacer la vaquita”. Entre ayer y hoy se realizaría una cena con empresarios y políticos del sur del estado de Hidalgo, a quienes el candidato Jaime Allende “pasará la charola”, para dotar de economía a su campaña.
Lo cual, en caso de que Allende lograra ganar la elección, complicaría sin duda su administración, por la gran cantidad de compromisos que adquiriría, con toda aquel que en este momento lo financie para logra su obstinación y objetivo, ¿o quizás obsesión?, de ser presidente municipal.
Ahora bien en los lugares que ha recorrido Jaime Allende, la gente se ha quedado con muchas expectativas; si bien es cierto le han dicho que los mayores rubros que necesitan atención son los de seguridad pública y fomento al empleo, también le han solicitado obra pública.
Sin embargo Jaime Allende esté realizando una campaña de mera saliva, sin compromisos, ni promesas con la ciudadanía; lo cual contrasta radicalmente, por que pareciera que si pretende adquirir compromisos con los empresarios.
En su visita a una cooperativa de Monte Alegre, Jaime Allende fue claro al afirmar que no haría compromisos con la ciudadanía ante notario público, por aseguró que han comprobado que esta estrategia no funciona en su partido; sin embargo el candidato a gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, basa su campaña en la firma de compromisos, como en su momento lo hizo también el acopetado Enrique Peña Nieto.
En esa misma reunión, ante los cooperativistas, Allende González afirmó que estuvo un tiempo en el Centro de Readaptación Social de Tula (CERESO), como juez y hasta alcanzo a llegar a ser magistrado.
LOS OTROS PARTIDOS
En tanto se presenta en Tula un PAN que acude a las comunidades con un candidato desgastado y del cual mucha gente quedó decepcionada; que considero ha adquirido el porte y el estilo del señor de Macuspana, Andrés Manuel López Obrador, a tal grado que incluso imita sus gestos y dichos, a la hora de hablar y buscar el voto del pueblo.
En tanto el PRD muestra un candidato sin peso, sin respaldo de muchos perredistas y con el estigma de haber conseguido la candidatura, en la elección interna del partido, cometiendo los vicios que siempre criticaron los amarillos al PRI, el acarreo de votos y el mapacheo electoral.
La poca fuerza de Mendoza Zenteno se sostiene en los integrantes, por conveniencia e interés y no por convicción, de la Federación Independiente Obrera, Agrícola y Campesina (FIOAC), propiedad de Francios Chew Plascencia, con lo que garantiza muchos votos del occidente de Tula, más no el triunfo. La Neta, eso pienso y opino.
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